Excmo. Sr. D. Pedro Rodríguez González
Doña Pilar Sánzchez Muñoz
"Los últimos de Filipinas, regreso a Baler" producida por Jesús Valbuena, en el instituto de Cervantez de FEZ (1 de Octubre de 2009).
Artículo de Gente (18/02/2010)
Artículo de Diario de Sevilla (19/10/2009)
Artículo de ABC Extenso. (14/07/2009)
Artículo de ABC (08/07/2009)
(10/06/2009)
Artículo de ABC (30/03/2009).
La presencia española en Filipinas, comienza en 1.521 con la llegada de Fernando de Magallanes, portugués al servicio de España y se aseguró en 1.566, cuando Miguel López de Legazpi, enviado por el Virrey de Nueva España construye el primer asentamiento español en Cebú, fundándose la Ciudad de Manila por el propio Legazpi en el año 1.571.
España puso fin a su presencia en dicho Archipiélago, tras la firma del Tratado de Paris del 10 de Diciembre de 1.898 por el que vendía a Estados Unidos de América por 10 millones de dólares el Archipiélago Filipino.
La influencia española en esas Islas fue muy decisiva tanto en el ámbito político, social y económico como en el religioso, con la llegada de las órdenes Dominicas, Jesuitas así como otras Congregaciones religiosas, fundándose la Universidad San Carlos por la Orden Jesuita en 1595 y la Universidad de Santo Tomás en 1.611 por la Orden Dominica. Actualmente, Filipinas es el único país asiático que tiene a la religión católica como religión oficial del país.
Los españoles y muy especialmente los religiosos, establecieron un sistema de educación pública gratuita, que contribuyó a formar una clase de intelectuales criollos, mestizos y nativos, quienes en el siglo XIX participaron activamente en la revolución independentista.
Durante los más de 378 años de presencia española, es evidente que dejamos una importante huella no solo en su sistema educativo; sino también en su ordenamiento jurídico, en donde todavía ejerce una importante influencia nuestro Código Civil, destacando el que la primera Constitución Filipina estaba escrita en castellano y establecía el idioma español como lengua oficial y unificadora de la nueva República de Filipinas.
Si paseamos por la geografía de dicho Archipiélago, muchos de sus pueblos y ciudades, llevan nombres de ciudades españolas (Algeciras, Cádiz, Jaén, Getafe, Nueva Vizcaya…), y la mayoría de su población tienen nombres y apellidos habituales de España y por ello hay que afirmar, que la influencia española ha sido muy decisiva en Filipinas y desde luego, es tiempo de profundizar en esas relaciones.
Ni en España ni en Filipinas, se olvidan de la gesta de Baler llevada a cabo por 33 militares españoles, conocidos como “los últimos de Filipinasâ€, entre los que se encontraba mi abuelo, el Médico Militar D. Rogelio Vigil de Quiñones y Alfaro y, actualmente, todos los 30 de Junio se celebra la Fiesta Nacional Hispano-Filipina que recuerda esos heroicos hechos, impulsada por el Senador de la República de Filipinas D. Edgardo Angara y aprobada por una Ley firmada por la Sra. Presidenta de la República Doña Gloria Macapagal Arroyo.
Después de largos años de cierto distanciamiento de ambos países, y tras la celebración del Centenario de la gesta de Baler, se han llevado a cabo importantes encuentros entre ambos Estados, que culminaron hace un año con la visita oficial de la Sra. Presidenta de la República de Filipinas a España y fruto de esos encuentros, se han firmado importantes acuerdos comerciales entre Madrid y Manila y otras Comunidades Autónomas, que han propiciado el desembarco de importantes empresas españolas en el Archipiélago.
Ante tales iniciativas inversoras reales, y tantos vínculos culturales directos, el Gobierno de Filipinas y el Ministerio de Cultura de España, están diseñando un plan serio y eficaz de reactivar nuevas políticas lingüísticas y que el castellano de nuevo sea un vehículo eficaz de comunicación entre ambos países y precisamente, el Instituto Cervantes de Manila y otras Instituciones están jugando un importante papel en la recuperación del castellano en ese país asiático, contando con miles de alumnos que año tras año se interesan por nuestro idioma y por nuestra cultura.
El Gobierno de España, últimamente está apostando con valentía y decisión por una mayor integración de Filipinas en su ámbito de países hermanos, invitándola a formar parte de la Cumbre de las Américas que se celebra cada año en alguna capital del mundo hispano, abriendo nuevas sedes del Instituto Cervantes en las capitales principales de Filipinas y todo ello ha tenido como resultado el que las empresas españolas estén reclamando directivos para su entrada en el archipiélago, solicitando candidatos bilingües inglés-español, para su relación del día a día con la empresa matriz.
Las inversiones económicas deben incrementarse y desde luego, España puede jugar un rol de liderazgo en el plano de inversiones, ya que año tras año la cifra de negocios entre ambos países van aumentando. Las exportaciones españolas a Filipinas en el año 2008, se incrementaron un 14%, hasta alcanzar los 136 millones de euros, según apuntó el Consejero Económico y Comercial en Manila, D. Javier álvarez.
Por su parte, las importaciones de productos filipinos también crecieron un 6% en 2008, hasta alcanzar los 253 millones de euros, según cifras oficiales. La subida de precios de los productos españoles con el euro, quizás ha sido una de las razones que han contribuido a que la balanza comercial entre ambos países sea negativa para España.
Las oportunidades que ofrece este archipiélago poblado por casi 90 millones de habitantes, y cuya economía creció un 4,6% en 2008, son inmejorables y si a ello añadimos la industria turística que está infraexplotada, las posibilidades del sector energético; petrolero y las infraestructuras, pueden suponer importantes oportunidades de inversión para el capital español.
A todos estos factores hay que unir, las sólidas relaciones multilaterales que mantiene este país con organismos internacionales relevantes en materia económica y comercial, debiendo mencionar el Banco Asiático de Desarrollo, que desde el año 2004 es el principal inversor en Filipinas y Manila la Sede de la Institución.
También existen importantes relaciones con la Comisión Europea. Así la política de cooperación de la Unión Europea en Filipinas, se canaliza a través de la Comisión y se regula en la Estrategia "EC-Philippines Paper 2007-2013". La Estrategia para 2007-2013 la Comisión prevé la donación de 130 millones de euros para servicios sociales básicos, asistencias técnicas comerciales y otras áreas.
En definitiva, grandes posibilidades se abren para ambos países a fin de intensificar sus relaciones comerciales, ambos gobiernos están interesados en esas iniciativas empresariales, gobiernos que gozan de una clara estabilidad política; sus ordenamientos jurídicos y leyes no cesan en promulgar iniciativas legislativas que intensifiquen esas relaciones; los lazos históricos (indudables) entre España y Filipinas; el hecho de que Manila sea la Sede del Banco Asiático de Desarrollo; la utilización de Filipinas como plataforma o puerta de entrada en el mercado asiático a través del ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático), que representa a una población de más de 570 millones son desde luego factores decisivos para que ambos países profundicen en sus relaciones comerciales.
FDO.
JOSÉ IGNACIO BIDÓN Y VIGIL DE QUIÑONES
CONSUL GENERAL A.H. DE FILIPINAS EN ANDALUCÍA